75 Aniversario - El tiempo del silencio ha concluido

No podemos seguir siendo cómplices de una gobernanza plutocrática que ha desoído los llamamientos de las comunidades científica, artística, académica, intelectual, social, mediática... hasta llevar a la humanidad al borde del abismo. Por primera vez en la historia, las amenazas globales son potencialmente irreversibles. 

Si no ponemos en práctica con urgencia la Agenda 2030 y los ODS adoptados en la Asamblea General de las Naciones Unidas “para transformar el mundo”, la habitabilidad de la Tierra puede verse deteriorada sin retorno.

Por si no fueran suficientes los informes y declaraciones de la Unesco (ya en la década de los 50 creó la UICN, los programas hidrológico, geológico, oceanográfico y “El Hombre y la Biosfera”); del Club de Roma -en 1972, Aurelio Peccei publicó “Los límites del crecimiento”-; la Academia de Ciencias de los EEUU, en 1979; las “Cumbres de la Tierra” de Río de Janeiro de 1992 y de Johannesburgo de 2002... la de Cultura de Paz en 1999 y la Carta de la Tierra en 2000...

Si no fuera suficiente ver incrementarse todavía más la brecha social a la que ha conducido una economía basada en la especulación, la deslocalización productiva y la guerra -4000 millones de dólares al día en armas y gastos militares al tiempo que mueren de hambre y extrema pobreza miles de seres humanos...- la pandemia de la COVID-19 está poniendo de manifiesto que es apremiante un nuevo concepto de  seguridad, en el que, además de una adecuada defensa territorial se atienda la seguridad humana de quienes habitan estos territorios tan bien protegidos: alimentación, agua potable, servicios de salud de calidad, cuidado del medio ambiente, educación y paz!

Para ello es preciso transitar resueltamente desde una gobernanza plutocrática propia del “gran dominio“ financiero, militar, digital, energético y mediático... a una gobernanza multilateral democrática, con unas Naciones Unidas dotadas de los medios personales, técnicos, económicos y de acción, que les permitan intervenir con diligencia en la resolución de los conflictos. Gobernanza que cuente con la participación popular y a todas las escalas -local, nacional, regional y mundial-.

Ahora sí, “Nosotros, los pueblos...”, tan lúcida como prematuramente establecido en la Carta de las Naciones Unidas de 1945-cuando el 90 % de la población nacía ,vivía y moría en unos pocos kilómetros cuadrados y era, lógicamente, obediente, sumisa, temerosa, silenciosa-ya pueden expresarse libremente. Ahora, sí, ya tenemos VOZ, ahora ya somos hombre y mujer... Ahora sí, “los pueblos”, iguales en dignidad, ya podemos participar, ya debemos, sin dilación, evitar que nuestro legado intergeneracional sea irreversiblemente dañado...

Desde la FECU, con la FCP y el Instituto DEMOS-PAZ, de la UAM, y el respaldo inicial de entidades y personas ya comprometidas en promover los cambios radicales que comportan la Agenda 2030 y los ODS, hacemos un llamamiento apremiante a todos aquellos ciudadanos y ciudadanas, comunidades, educadores, centros de enseñanza de todos los niveles, estudiantes, medios de comunicación, uniones de empresarios y trabajadores, partidos políticos, gobernantes, parlamentarios, ONGs
nacionales e internacionales, organizaciones del sistema de las Naciones Unidas... y en particular a figuras muy conocidas y respetadas en el ámbito cultural, deportivo, artístico, científico, académico, literario... para adherirse -formulando en su caso las observaciones que estimen oportunas- al llamamiento que se presentará al Secretario General de las Naciones Unidas el 21 de septiembre de 2021, “Día internacional de La Paz”, con motivo del 76 aniversario de la fundación de las Naciones Unidas
y la UNESCO, cuyo borrador se hará público, así mismo, en CaixaForum de Madrid, ante los medios de comunicación, el próximo día 29 de junio.

Sus puntos principales son:

  • -gobernanza multilateral
  • -economía para un desarrollo humano y sostenible
  • -un nuevo concepto de seguridad
  • -un nuevo concepto de trabajo y estilo de vida
  • -adopción de una Declaración Universal de la Democracia
  • -participación ciudadana

¡No permitamos que se aplace, una vez más, la puesta en práctica de la
Agenda 2030!

Hoy ya podemos, con grandes clamores populares, presenciales y en el ciberespacio, contribuir a las transformaciones que son inaplazables. Podemos y debemos. En otro caso, las generaciones jóvenes y venideras podrían referirse a nosotros con aquella frase terrible de Albert Camus:

“Les despreciamos, porque podían pero no se atrevieron”.

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